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Georges Brassens (1921 - 1981) fue un autor y compositor francés de extraordinaria relevancia. Sus canciones han sido traducidas a muchos idiomas, de allí su influencia sobre los autores de canciones argumentales de todas partes. Escénicamente era muy sobrio; se acompañaba sólo con guitarra y apoyo de contrabajo. Compuso muchas canciones de elegante precisión verbal y original temática; el retrato de personajes olvidados, el rescate de la lealtad, y el reflejo de la sociedad con un tinte de sarcástico humor son la clave de su estilo. Aquí publico unas versiones en español de las canciones de Brassens, ¡cantables! cosa que requiere reelaborar los textos más allá de la traducción literal, respetando el argumento, la métrica, el acento de las frases, y usar rimas que evoquen el sonido original. Propongo estas, mis versiones, con su audio y, en algunos casos, el vídeo ilustrativo. Adelante; estais invitados.

Las trompetas de la fama



Les trompettes de la renommée, 1962

Me quise yo apartar del frívolo bullicio
Para vivir feliz, bucólico, tranquilo
Y negándome a pagar por mi reputación
Yaciendo en mis laureles, dormía como un lirón.
Alguien de buen consejo me pidió que comprenda
Que a la gente común hay que rendirle cuentas
Y para no caer al olvido completo
Debía revelar mis pequeños secretos


Que suenen Trompetas, y que
se sepa lo que hay que saber.


Faltando a la razón del pudor más primario
Debo por la presión de los publicitarios
Contarles con quien fui y decir la posición
Que asumo en el estupro y la fornicación?
Si yo publico nombres, cuántas de mis amadas
Van a pasar a ser cochinas consumadas!
Cuántos de mis amigos me van a maldecir
Y cuántos los balazos voy a recibir?!

El exhibicionismo no me caracteriza
Sufro de una modestia completa y enfermiza
A nadie muestro mi or - gano procreador
A menos de que sea mi esposa, o mi doctor
Debo yo alimentar las crónicas banales
Batiendo el parche con mis partes genitales?
Las debo enarbolar para que se vean bien
Como un niño del coro llevando el Sacramento?

Una mujer de mundo dejaba que maniobre
Con voluptuosidad en sus caderas nobles
Pasándome de noche con regularidad
Parásitos de la más baja calidad
Para poder ganar un poco más de fama
Tengo el derecho yo de hablar mal de esta dama
Y para los cronistas llorar mi acusación:
La señora Marquesa fue quien me contagió?

El cielo sea loado, logré una buena alianza
Con el pastor Duval, el ministro que canta
Catecúmeno él, yo la bestia sin fé
Me deja decir mierda, y yo a él decir amén
Honrando nuestro trato diría yo a la prensa
Que un día lo sorprendí al pie de mi maestra
Cantando a media voz a la dulce criatura
Cuando ella le buscaba un piojo en la tonsura?

Con quién me dirán pues, falta aún que me acueste
Para que el monstruo de mil rostros lo comente?
Falta que una señora de gran celebridad
Se arroje a mis brazos en lugar de mi guitarra?
Por excitar la prensa y los gustos de la plebe
Donde está la que quiera prestarme sus relieves,
Para que en las revistas se pueda publicar
La que el monte de Venus me acompaña a escalar?

Van a tocar más fuerte las trompetas sonoras
Si mis inclinaciones cambiara desde ahora?
Si empiezo a balancearme como una damisela
Y adopto de ahora en más modales de gacela?
Más yo no creo que nadie se vea favorecido
Por jugar al amor en roles invertidos
Ni creo que mi gloria fuera mucho mayor;
Volverse pederasta hoy no agrega valor.

Tras esta revisión de todas las recetas
Para anunciar mi nombre al son de las trompetas
Hago bien en tener como única misión
Rascarme el bajo vientre y cantar mi canción
Si el público las quiere, allí voy a entregarlas
Y si me la rechaza... ya dejo de tocarlas
Negándome a pagar por mi reputación
Yaciendo en mis laureles duermo como un lirón.